domingo, 5 de septiembre de 2010

2046, año en que aprenderemos a amar

Hablar de amor siempre provoca emoción, ánimo y particularmente tristeza, inclusive nostalgia, que bien definiría Milán Kundera en su libro La ignorancia (Tusquets, colección Andanzas número 405), la nostalgia es el sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar. Los que hemos experimentado el desamor sabemos que es la nostalgia: a pesar de saber que el amor ha terminado nos aferramos a que nos amen siquiera a cuenta gotas, siquiera un poco; pensamos que no sabemos amar, sin imaginarnos que el amor es solo cuestión de tiempo, no siempre fructifica y cuando se va es para ser reinventado y regresar pleno y justo a tiempo.
Algunas veces deseamos no haber amado, y otras veces estamos deseando amar, lo que me evoca a Wong Kar-Wai, director de cine hongkonés y para mí, una gloria de director y escritor de guiones. Hoy desperté con ánimo de amar, desperté e inmediatamente escuché Roads de Portishead, esta canción ha dado vueltas en mi cabeza en los últimos días, siento que me sugestiona, quizá Freud tenga alguna explicación a mi mal. Enfatizo en la siguiente parte: I got nobody on my side, And surely that ain't right, Surely that ain't right (Tengo a nadie a mi lado y seguramente no está bien, seguramente no está bien) Oh, can't anybody see, we've got a war to fight, never found our way, regardless of what they say ( oh, nadie puede ver, tenermos una Guerra que luchar, nunca encontramos el camino, independientemente de lo que digan). How can it feel, this wrong, From this moment, How can it feel, this wrong (como puede sentirse, éste mal, desde este momento, como puede sentirse, éste mal); mientras escucho Roads pienso que quizá si hubiera nacido en otra época mi vida sería diferente.
Esto suena más que obvio seguro sería diferente, sin embargo creo que en cualquier época a la que pertenezca tendré el mismo ánimo de amar. Alguna vez he amado, amado de verdad…, al menos a mi manera y fui feliz pero no sirve de nada encontrar a la persona indicada si el momento no es el adecuado; así le sucedió a wjw1967, el androide que viaja en el tren al año 2046, dónde Wong Kar Wai asegura están nuestro sentimientos a salvo, donde podemos guardar el amor hasta que estemos preparados para amar; aunque corremos el riesgo del androide: darnos cuenta que es demasiado tarde para amar.



2046 de Wong Kar-Wai retrata la metáfora de las diferentes maneras de superar los amores imposibles del pasado y el miedo al amor futuro, pero el mayor interés de este film es la manera en que está hecho: cada fotografía, cada toma, la música…, todo es un poema al amor y lo maravilloso que resulta amar. Recomiendo todas las películas de Wong Kar-Wai sin embargo hoy no sabía que ver para que regresara al juego del amor, para superar el desamor. Hoy amanecí con ánimo de amar y con ánimo de llagar al año 2046.


1 comentario:

Diseñofílica dijo...

Creo yo que lo más difícil es amar a alguien que te ame igual pero que después tengan que estar lejos por mucho tiempo... como me pasa a mi ahora, que mi novia se ha ido a vivir a Francia después de 4 años y meses de relación y, aunque seguimos, comunicarnos sólo por internet no es lo mismo.

La extraño ;_; .